De la cima a ver la final por TV en días, round robin invita a cierre dramático

0
88

Dos tercios del round robin lo único que ha asegurado es que al menos uno de los equipos que hoy comparte el primer lugar (7-5) verá la serie final por la televisión y que las matemáticas mantienen con vida a un Licey (3-9) que no ha parado de darse tiros en los pies.

¿Habrá la primera final Toros-Escogido? ¿Se reeditará la serie de la caña que ya los romanenses barrieron a los petromacorisanos en cinco partidos en 2011? Son las opciones más probables.

Las series con partido de ida y vuelta que jugarán entre hoy y mañana Estrellas-Escogido y Tigres-Toros pueden acercar a dos equipos a la final y liquidar todas las opciones azules antes de la última pausa, el viernes.

Unas complicadas probabilidades para la escuadra de las cinco letras que dependen de que su “eterno rival” le dé una mano jugando para 5-1 y que además de eso la derrota sea ante los añiles, cuyo margen de error en el mejor de los casos le permite perder un solo choque.

Pero para esa remontada que no descartan los más optimistas fanáticos azules se requiere de un despertar épico, en una etapa de la temporada donde los permisos para introducir jugadores que puedan impactar se reduce por la cercanía con los campos de entrenamientos de las Grandes Ligas.

El Licey es último en bateo (.228), manufactura de carreras (3.2 por choque contra 3.6 del resto), en imparables (91), extrabases (17) y por mucho el que más se poncha (107 contra 84 de sus rivales, incluyendo 75 de los verdes). A esto se suma la salida de Hanley Ramírez, que según fuentes confirmaron a DL dejó el equipo tras el partido del viernes, aunque una versión asegura que se encuentra lastimado de una muñeca.

Los lanzadores azules son a los que la oposición le batea más (.258 contra .209 de Estrellas y Escogido), han tolerado 49 vueltas limpias contra 24 de los orientales y 31 roja, su efectividad va en la cola con 4.16 contra 2.00 de los elefantes y su relevo de cierre ha desperdiciado cuatro partidos que les entregaron delante.

A ese Tigre herido es que espera en tres partidos un equipo de los Toros hambriento y buena forma, que lidera el bateo colectivo (.249), el equipo que más se embasa (.319), segundo en imparables (97) y el más oportuno con corredores en posición de anotar (.265) y cuyo pitcheo es el que menos boletos otorga.

Cálculos elaborados basado en todos los escenarios posibles de victoria-derrota de los cuatro equipos por Beisboldata.com, sitio especializado en estadísticas sobre la pelota otoño-invernal, plantean que si el Licey gana los seis partidos forzaría un partido de desempate, pero el 5-1 reduciría a un 0.77% las probabilidades clasificatorias.

Un Licey que ha sido incapaz de capitalizar a un efectivo Erick Aybar (líder de bateo e imparables) y el oportunismo de Moisés Sierra, que lidera la producción de carreras con hombres en posición de anotar (.556/9-5).

Del Tetelo al Quisqueya

Verdes y rojos pueden definir su futuro en los tres partidos que disputarán entre ellos. Consciente de esto, el Escogido, que ya no cuenta con Franchy Cordero, agotará el penúltimo cartucho del zurdo Enny Romero esta noche en el Quisqueya ante unos paquidermos a los que no han podido vencer en los tres choques de la semifinal y que en la regular le jugaron para 4-6.

El dirigente oriental Fernando Tatis enviará esta noche a Radhamés Liz y mañana a Yunesky Maya contra los melenudos, mientras que el jueves pondrá a Mitch Talbot contra el Licey.

Escenario de final

El artículo 19, en su acápite B, de los reglamentos del torneo deja claro cómo se definirán los finalistas en caso de que persista el triple empate hasta jugarse los 18 partidos.

El conjunto que haya ganado la serie particular a los otros dos avanzará de forma directa o en caso de que persista el empate se definirán por el general run average o promedio general de carreras.

Los otros dos clubes se disputarán el segundo pasaje en un partido único.

El reglamento también establece que la final debe comenzar con un día de descanso entre el final de la semifinal que se juega en la actualidad y que está pautada para concluir el 14 del corriente mes.

Doble dígito, pasaje a la final

Llegar a 10 triunfos es casi un boleto a la final. De hecho, el 92,8% de los equipos que lo han logrado han avanzado a la disputa del campeonato. El formato todos contra todos se instauró a partir de la temporada 1986-87, pero fue en la cuarta versión (1989-90) que se llevó el número de partidos a 18. Desde entonces, de los 56 puestos disponibles para la final fueron ocupados por 52 equipos que ganaron al menos 10. Las excepciones llegaron en tres ocasiones que los Azucareros jugaron para 1-17 (2001-02, 2003-04 y 2006-07) y en la 2008-2009 cuando las Águilas terminaron con 2-16 y los romanenses no pudieron avanzar a pesar de obtener 11 triunfos.

“Me gustó la forma en la que Luis Rojas manejaba el equipo, la paciencia que impregnaba en la toma de decisión”

José Leger Dirigente del Escogido


Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here